

Este 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, instaurado por las Naciones Unidas en 2010 para visibilizar una de las violaciones más graves a los derechos humanos.
La fecha busca rendir homenaje a las personas desaparecidas en todo el mundo y acompañar a sus familias en el reclamo de verdad y justicia. Además, apunta a reafirmar el compromiso de los Estados para prevenir y erradicar esta práctica que vulnera derechos fundamentales como la libertad, la seguridad y la dignidad humana.
En Argentina, la jornada adquiere un significado especial por la memoria del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar, donde miles de personas fueron desaparecidas. Organismos de derechos humanos, familiares y organizaciones sociales realizan actos en distintos puntos del país para mantener viva la memoria y fortalecer la consigna de “Nunca Más”.













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