
El caso de la EPET 34, donde una denuncia por casi $6 millones terminó con la detención del extesorero de una comisión de padres, volvió a poner el foco sobre una parte poco visible de la fiesta: durante meses, se recaudan y administran sumas millonarias para financiar trajes, instrumentos, estructuras y cada detalle de la puesta en escena.

















































