
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete informó que, aunque las ventas por canales digitales crecieron un 30%, no lograron compensar la retracción en locales físicos, que aún concentran el 76% del mercado. Importaciones en alza, sobrestock y preocupaciones por la seguridad de los productos completan un panorama complejo para el sector.











