
Boca ganó por la mínima ante River en un Superclásico marcado por las polémicas
LFM
El único gol lo convirtió Lautaro Di Lollo, a los 27 minutos del primer tiempo, con un cabezazo tras un tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa. Sin embargo, el desarrollo dejó una lectura que va más allá del resultado: Boca tuvo superioridad numérica desde los diez minutos, pero no consiguió traducir esa ventaja en una diferencia amplia.
Una expulsión que cambió el partido
El primer episodio decisivo llegó cuando Lucas Martínez Quarta sujetó a Miguel Merentiel durante un avance de Boca. El árbitro Nicolás Ramírez inicialmente dejó continuar la jugada, pero fue convocado por el VAR, a cargo de Silvio Trucco. Después de revisar las imágenes, sancionó la infracción y expulsó al defensor de River por considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol.
La decisión obligó al equipo dirigido por Leonardo Ponzio a modificar su planteo. Lucas Beltrán salió para permitir el ingreso de Lautaro Rivero y reorganizar la defensa. La falta existió, pero la sanción disciplinaria generó distintas interpretaciones. El exárbitro Miguel Scime sostuvo que correspondía una tarjeta amarilla porque, a su entender, no estaban reunidas todas las condiciones reglamentarias para considerar que Merentiel tenía una ocasión manifiesta de gol.
La jugada de Paredes que generó protestas
La actuación arbitral volvió a quedar bajo discusión durante el segundo tiempo. Leandro Paredes, que ya había recibido una tarjeta amarilla antes del descanso, cometió una infracción sobre Tobías Andrada. Los jugadores de River reclamaron una segunda amonestación, pero Ramírez decidió no mostrarla.
La decisión permitió que el mediocampista continuara en cancha y abrió el debate sobre la uniformidad del criterio disciplinario. No se trató de jugadas idénticas: Martínez Quarta recibió una roja directa por una supuesta ocasión manifiesta de gol, mientras que la infracción de Paredes se discutió como una posible segunda amarilla. Sin embargo, ambas decisiones tuvieron consecuencias importantes para el desarrollo del encuentro.
Un triunfo ajustado
Boca aprovechó una pelota parada para abrir el marcador y terminó quedándose con los tres puntos. Pero la ventaja numérica no se reflejó en una diferencia mayor. River, condicionado por la expulsión temprana, debió afrontar casi todo el partido con un futbolista menos.
El resultado quedará registrado como una victoria de Boca. La discusión futbolística, en cambio, continuará alrededor de cuánto pudo aprovechar su superioridad y de las decisiones arbitrales que marcaron el Superclásico. Boca ganó 1-0. River perdió, pero el resultado ajustado y las polémicas dejaron bastante más para discutir que el festejo final.





"Los voy a extrañar": Messi se despidió de la Selección con el corazón en la mano






Cataratas: sigue cerrado el Circuito Superior tras una crecida extraordinaria

Misiones habilitó tarjetas de débito para gastos del Estado


Salud Mental: el Senado aprobó la reforma y pasó a Diputados



Misiones cerró octubre con exceso de lluvias y sigue bajo alerta amarilla


