
Tras dos jornadas de disturbios, saqueos y enfrentamientos con la Policía, el Gobierno italiano anunció el despliegue de 500 militares en Milán y prepara nuevas facultades preventivas para las fuerzas de seguridad. Más de 270 personas fueron demoradas, en su mayoría menores de edad. Las medidas abren un debate sobre seguridad y libertades civiles.










